Manchas en la Vitrocerámica: el truco infalible para acabar con ellas

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La tecnología está presente en nuestras vidas en multitud de ámbitos y cada vez en más. La cocina no ha de ser una excepción y por esto son cada vez más las personas que deciden instalar una vitrocerámica en su cocina. Una de las ventajas de este electrodoméstico es que está considerado como una opción de cambio mucho más segura, sostenible y cómoda a la hora de su limpieza si lo comparamos con el gas butano.

En Limpiezas Carretero, como empresa experta en limpieza de cocinas, sabemos que es normal descuidar el mantenimiento dado que necesita un cuidado específico al resto de la cocina. Este descuido puede provocar manchas en la superficie que con el tiempo, y si no se actúa pronto sobre ellas, se vuelven muy difíciles de retirar.

Ya hemos explicado que la limpieza de este electrodoméstico es individual y específica y en muchos casos hasta complicada si las manchas han aparecido desde hace tiempo. Por ello, ante todo recomendamos acudir a empresas profesionales de la limpieza que puedan hacer frente a estas situaciones de la mejor forma posible gracias a su alta calidad y experiencia.

Pero si lo que buscas es una limpieza casera, del día a día, para el mantenimiento diario de tu vitrocerámica, estate atento que en este artículo vamos a darte la solución más fiable para lidiar con este problema y además de la forma más económica posible.

Materiales Necesarios para la limpieza de tu vitrocerámica

Bien lo primero es haceros con los utensilios necesarios para la limpieza; coge papel, boli y apunta:

  • El producto específico de vitrocerámicas que tengas en casa.
  • Estropajo tipo nanas o vitroclean.
  • Desengrasante.
  • Una rasqueta para vitrocerámicas.

Cómo limpiar la vitrocerámica de casa: paso a paso

Lo primero es asegurarse que tenemos todos los fuegos apagados y fríos, no vaya a ser que nos quememos por un despiste como este. A continuación, y muy importante, en seco con el rascador repasa toda la superficie de la vitrocerámica. Una vez hecho este paso, es hora de aplicar el desengrasante, bien de venta en tiendas cotidianas como supermercados o si quieres uno de uso profesional (el cual siempre te dará mejores resultados en su acabado) y déjalo actuar un tiempo. 

Seguidamente rasca una vez más la superficie para levantar de una forma mucho más fácil las manchas de suciedad gracias a la actuación del desengrasante. Ahora viene lo más inesperado. A la altura de cada fuente de calor utilizando vapor a presión repasa cada zona para que tu acabado sea impecable. 

Por último y para que tu vitrocerámica goce del mismo brillo del primer día. Utiliza cualquier producto de aplicación para vitrocerámicas y aplícalo, si no tienes otra manera en casa, con un estropajo específico (del tipo nanas) aunque para sacar brillo con uno tipo vitroclean te serviría igual.